Diseñar para integrar y ponteciar el territorio
Un jardín de campo no es un jardín urbano ampliado; responde a una escala, a una luz y a un horizonte completamente distintos. Mi trabajo en campos y fundos —como El Rincón en la VI Región o El Encanto en la Araucanía— se basa en integrar las distintas formas de habitar el espacio, desde lo productivo hasta lo residencial.
Desde mi doble mirada como agrónomo y paisajista, diseño el espacio rural a través de recorridos que generan transiciones emocionales, transitando desde la intimidad de los sectores más cercanos a la casa hasta la apertura hacia las zonas productivas o el paisaje natural. Seleccionamos especies adaptadas a la zona, privilegiando las especies nativas y endémicas de Chile. Utilizamos materiales nobles y locales, colaborando con los artesanos y la mano de obra del mismo territorio. El resultado es un paisaje rural auténtico, eficiente en el uso del agua y diseñado no para ser contemplado desde lejos, sino para ser vivido plenamente.
Encuesta y estudio del terreno
Desarrollo de la propuesta de diseño
Diseño para mínima poda y baja mantención
Estrategia hídrica adaptada al terreno
Diseño desde las personas.
Ecología desde la raíz.
Efectos reales sobre quienes lo habitan.